sábado 17 de octubre de 2009
Bajo el lema que a la vez vale de titulo a este post, hoy en Madrid ha tenido lugar una manifestación contraria a la reforma de la actual Ley de interrupción del embarazo. Lo más grande que nos da la Democracia es la posibilidad de opinar, expresar y defender nuestras ideas colectivamente o a título personal y de esta concentración como tal nada tengo que decir en su contra.
Ya en marzo cuando la campaña de los famosos linces, este tema me hizo poner mis reflexiones negro sobre blanco en este mi rincón de pensar en voz alta. Entonces como ahora me declaraba no ser unos de los más firmes defensores de esta reforma de la ley actual. Pero también comparto con otros estos socialistas el vestirme por los pies y no utilizar dos varas de medir una para mis intereses y otra para el común de los mortales.
Aunque algunos epígrafes de la reforma no los comparta, en su globalidad la reforma de esta ley viene a dotar de más garantías jurídicas a las mujeres y a los profesionales sanitarios así como de instrumentos para una verdadera educación sexual que nos lleve a que el número de embarazos no deseados no siga aumentando en España.
Esta es una ley que viene a equiparar nuestra legislación con la de los países más avanzados, esos que siempre nos ponen de ejemplo los mismos que temen que los españolitos perdamos de una vez el complejo de que de África empieza en los Pirineos, de la Unión Europea en los cuales no por ello el número de interrupciones del embarazo ha aumentado con leyes similares.
Esta es una reforma que viene abalada incluso por el Comité de Bioética español,que algo digo yo sabrán del tema, pero también opino que las cuestiones éticas o morales son difíciles de debatir y en mi opinión siempre subjetivas pero objetivables. La nueva ley que saldrá del Congreso no se puede simplificar en unos plazos, con los que ya cuenta la actual, o que adolescentes puedan abortar sin consentimiento paterno implica mucho más. Como cristiano a la vez que socialista por principios estoy a favor siempre del derecho a la vida pero también estoy en contra de la generalización simplista, de politizar en busca de rédito electoral ciertas cuestiones como la que hoy me lleva a reflexionar.
Me preocupa mucho el uso partidario y partidista de convicciones morales. Me pregunto ahora dónde estaban en los últimos 12 años y de qué se preocupaban los señores del PP que a título personal hoy se manifestaban. Resulta curioso que sólo se manifiesten cuando gobierna el PSOE, pero es todavía más llamativo que lo hagan con Aznar, Cospedal, Ana Pastor y Aguirre a la cabeza, cuando formaron parte del Gobierno que jamás toco la ley y durante el cual miraron para otro lado ante los más de medio millón de abortos que se llevaron a cabo en España durante su gobierno.
Mucha hipocresía junta y no solo la de los políticos que hoy se manifestaban como personas. Personas con doble moral, personas que miran para otro lado o incendian nuestra sociedad con discursos xenófobos ante el problema de que 1 de cada 6 habitantes del planeta pase hambre. Estos parias del mundo globalizado no les aportan ningún benéfico electoral y si vienen a nuestro país arriesgando la vida, es según sus estrechas mentes solo para quitarles el pan a los españoles ¿Quizás si vienen por pan tan lejos de los los suyos será porque en su tierra carecen de el? Nosotros españoles que nunca dejamos atrás nuestro país para ganarnos el pan o labrarnos un futuro mejor. Nosotros españoles que nuestra corta memoria ha olvidado que un día fuimos emigrantes.
Esas vidas no les importan, es mas creo que le estorban. Que no nos intenten confundir con su hipocresía. Esta tarde realmente hemos asistido a una manifestación ultra contra el Gobierno alentada por los señores del PP incapaces de dar la cara y expertos en utilizar dobles discursos, dobles varas, doble moral si es que conocen alguna.
Basta ya de tonterías y mentiras: su impostada defensa de la vida es sólo es una excusa una "tapadera”. Una tapadera de más de 130.000 euros invertidos en parafernalia para hacer merchandaising político, que aunque según fuentes de la organización son donaciones a los promotores de la protesta provienen en realidad de las subvenciones que reciben del dinero público. Seguramente por mucho menos se organiza una verdadera y sincera manifestación a favor de la vida.
No voy a criticar a los/as que "de buena fe" han acudido a la manifestación. Pero me pregunto:
¿No hubiera sido más coherente con la Palabra de Jesús de Nazaret, del que se llaman seguidores/as, a titulo personal, haber dedicado todos esos cientos de miles de euros a contribuir a "dar de comer a los que pasan hambre"?
¿Sabías, estimado lector, que cada 7 segundos muere un niño de hambre en el mundo?
La respuesta a estas preguntas nos debería llevar a una reflexión que creo todos deberíamos hacer. Y es que CADA VIDA IMPORTA.


